No cabe una idea más en mi ser. Los pensamientos y el sentir que me invaden dan vueltas en mí, dejándome una sensación de nauseas y mal estar físico/emocional. No encuentro la manera de volver a como estaba antes, de ser de nuevo ese individuo al que la vida le iba o venía sin sentir remordimiento alguno por nada ni por nadie. Ahora, para mi propio mal, tengo que fingir, hacer en mi rostro muecas y ademanes falsos para conseguir mi objetivo, ser cordial con la gente sin que me nazca serlo, ser alguien que no soy yo.
Jamás en la vida me había sentido tan hipócrita, y peor aun, jamás me había valido madre serlo y no sentirme mal. Es una "pseudoevolución" en la cual tengo que adaptarme. En lo personal lo veo como una nueva etapa en mi vida, algo de lo cual siento que tengo que aprender, hasta que llegue el momento en el cual pueda decir que no estoy siendo falso, sino que simplemente estoy haciendo mi trabajo.
Al llegar al termino de cada día y sentir que hice mi esfuerzo por que no se notara mi hipocresía es un logro que comparto conmigo mismo al ir a dormir. Si se notó o no, realmente pasa a segundo plano. Lo que sí es que me despierto con la sonrisa hecha pedazos y con un ligero dolorcito en las mejillas, dolor que sabe a sonrisa falsa y desmedida que me da la victoria de cada día de batalla.
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